Cartuchos de celulosa
Dedales de alfa-celulosa con fondo cerrado que contienen la muestra y filtran a profundidad dentro del extractor.
Cotizar este producto
Fabricados en alfa-celulosa de alta pureza obtenida de linters de algodón, con fondo cerrado. Además de contener la muestra, trabajan como filtro de profundidad de alrededor de 10 µm: retienen los finos y evitan que migren al matraz de ebullición, donde falsearían la determinación gravimétrica del extracto.
La pared sencilla de ~1 mm da más flujo de solvente; la doble, de ~2 mm, aporta más rigidez y mejor retención de finos. El límite de servicio ronda los 120 °C, compatible con el secado de 30 min a 103 °C ± 2 °C que ordena NMX-AA-005-SCFI-2013 §10.7 antes de montar la extracción.
En el flujo de la norma, la muestra acidificada se filtra sobre tierra de diatomeas en un Büchner; el material filtrante se transfiere con pinzas al cartucho y se le agregan los papeles o el algodón impregnados de hexano con que se limpiaron paredes y contratapa. Todo entra al mismo cartucho.
Aplicaciones
- Extracción de grasas y aceites recuperables por NMX-AA-005-SCFI-2013
- Contención de la tierra de diatomeas transferida desde el Büchner
- Recuperación del papel y el algodón impregnados de hexano del enjuague
- Secado previo de 30 min a 103 °C ± 2 °C
- Extractores Soxhlet de 38 y 40 mm de diámetro interno
- Retención de finos para que no lleguen al matraz de ebullición
Qué cuidar
Las tallas de dedal se expresan como diámetro interno × longitud total en milímetros, no como diámetro externo. Para el externo hay que sumar el espesor de pared —1 mm en sencilla, 2 mm en doble— y no hacerlo es la causa número uno de compras equivocadas. El segundo error clásico es invertir las cifras: no existe un cartucho de 180 × 33; en 33 mm de diámetro interno las longitudes van de 80 a 205 mm, y el único 180 de catálogo es un 60 × 180 que no entra en un extractor de 38 ni de 40 mm. Tampoco rebase los ~120 °C: por encima de ese punto la celulosa se degrada y el cartucho pierde integridad en pleno reflujo, con los finos yéndose al matraz.


